La cafeína: un estimulante natural
La cafeína es un alcaloide blanco de sabor amargo presente en muchas comidas y bebidas. Es el estimulante del sistema nervioso más popular, y está presente en el café, el té, el chocolate y en muchos refrescos.
Su ingesta, según los expertos, provoca un buen número de efectos positivos en el organismo. Estimula el cerebro, aumentando la actividad intelectual durante unas horas, además de provocar una sensación de euforia y fuerza.
Un uso moderado no es perjudicial
Frente a la creencia de que la cafeína, con sus efectos sobre el ritmo cardiaco, podía ser perjudicial, los expertos dicen que eso es así sólo si se da un consumo abusivo. El consumo moderado de cafeína es beneficioso para muchas de las funciones de nuestro organismo.
La cafeína no aumenta el riesgo de enfermedades en las mamas, como se ha llegado a decir, ni es especialmente perjudicial para las embarazadas. Un consumo racional de cafeína no afecta en absoluto al embarazo.
Respecto al aumento en la presión arterial, este efecto dura muy poco. No es suficiente para aumentar el riesgo de infarto ni de enfermedades coronarias.
Además, una vez que se ha alcanzado un consumo diario óptimo de cafeína, no se quiere más. En este sentido, la realidad desmiente la idea de que la cafeína provoque adicción.
A mí un cafelito a la hora me da energías para todo el día. Y leyendo este artículo me reafirmaré en mi costumbre sabiendo que es algo natural. Menos pastillitas y más cafeína.