Las infecciones de la manicura
La manicura es una práctica extendida especialmente entre el género femenino que, si no se realiza de manera adecuada, puede conllevar el desarrollo de infecciones, manchas, malformaciones e incluso enfermedades dermatológicas como la psoriasis.
Dos tipos de manicura
Los especialistas de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV) advierten de que, aunque existen diferentes tipologías de manicura, son las que se centran en retrasar la cutícula de las uñas y limar su superficie para hacerlas más esbeltas las que pueden ocasionar distintas afecciones en las mismas.
En concreto, cuando nos empeñamos en retirar la cutícula de nuestras uñas, estamos favoreciendo la aparición de lo que se conoce como ‘líneas de Beau’, que consiste en la regeneración malformada de la uña y en la formación de depresiones o surcos en su superficie.
Por otro lado, cuando el objetivo es reducir el grosor de las uñas, propiciamos que estas se reblandezcan y se vuelvan mucho más frágiles y susceptibles a varias infecciones y afecciones.
En definitiva, los expertos aconsejan realizar siempre una manicura y un tratamiento de uñas con cariño, evitando la utilización excesiva de lacas.