Infolatam

La sanidad cubana sobrevive a 50 años de embargo

Infolatam

De la dictadura castrista que gobierna Cuba desde la caída del también dictador Batista, se ha dicho de todo de la política de la isla caribeña, tanto halagos como críticas y denuncias. Pero lo que ha sido reconocido casi unánimemente es la calidad del sistema sanitario cubano, algo que dos científicos estadounidenses acaban de confirmar en un estudio reciente.

A pesar de las sanciones…

Paul Drain y Michele Barry, científicos de la Universidad de Stanford (Estados Unidos) han publicado un pequeño artículo en la revista Science en el que defienden la eficacia -y la eficiencia- de la gestión del Gobierno cubano en términos de salud. Incluso han comparado la sanidad cubana con la estadounidense y el resultado ha sido humillante para la segunda.

En el artículo, los investigadores recomiendan a Estados Unidos que tome en cuenta los buenos resultados de la sanidad cubana a la hora de hacer la reforma del sistema sanitario estadounidense. Esto, debido a que en Cuba se alcanzado niveles “comparables con los países desarrollados a pesar del impacto que han tenido las sanciones en el suministro de medicinas y dispositivos médicos” en los indicadores de desarrollo humano.

Es conocida por todo el mundo la falta de medicamentos en Cuba provocada por el bloqueo que Estados Unidos mantiene para presionar al Gobierno de Raúl Castro. Ésto, además de resultar en graves perjuicios para la población, sirve a la dictadura para legitimarse frente al imperialismo yanqui. Pero parece que, a pesar de los problemas, en Cuba han sido capaces de mantener una alta calidad en el sistema sanitario.

Y es que, según indican los científicos de Stanford, el éxito de la sanidad cubana no está relacionado con el gasto: frente a los 6.700 dólares per cápita que se invierten en Estados Unidos, en Cuba son tan sólo 355. ¿Cómo lo hacen, entonces? La clave, según parece, es la educación de la población en la prevención de enfermedades, unida a una muy buena red de atención primaria.

La pobreza agudiza el ingenio o, mejor dicho, la abundancia atonta y puede acabar empeorando la calidad de vida. Esto último es lo que ocurre en los países desarrollados como Estados Unidos, un país “muy dependiente de fármacos y alta tecnología para mantener una población sana, a un coste muy elevado”, tal como señala el artículo de Science.

Los investigadores terminan su artículo proponiendo una relación más estrecha entre los científicos y profesionales de la sanidad de Cuba y Estados Unidos, a fin de aprender de los éxitos del país caribeño, que tiene la mejor esperanza de vida, la mayor densidad de médicos per cápita, el índice de vacunación más elevado y las tasas más bajas de mortalidad infantil de todos los países de América Latina y el Caribe.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies